Uno de los motivos más habituales por los que muchos niños en período de crecimiento tienen que acudir al podólogo infantil en Manresa no es otro que el de tener pies planos.

Este tipo de pie está caracterizado por presentar una bóveda plantar con menos altura de lo normal que, habitualmente, va acompañada de una zona más ancha a la altura del mediopie, como consecuencia de la caída del arco, en la zona interna.

Debido a la flexibilidad propia de los niños en edades comprendidas entre uno y seis años, los pies tienden a adquirir esta forma que, en algunos casos, suele derivar en verdaderas molestias (comúnmente conocidos como pies planos flexibles). A pesar de ello, gracias al podólogo infantil en Manresa, estos pequeños problemas suelen tener solución, sobre todo con el paso del tiempo, a medida que el niño va creciendo.

Además del aspecto que poseen los pies planos, con un arco casi imperceptible, lo cierto es que existen síntomas que también pueden indicar que se padece esta afección. Así, el hundimiento del pie por la zona central puede provocar dolores, ya que los huesos de la zona dorsal de la extremidad se "pellizcan", momento en el que, normalmente, aparecen los episodios artrósicos.

Por otra parte, este tipo de afección puede causar dolores musculares en la zona interna de la pierna, además de problemas en la espalda y en el cuello, como resultado de una forma incorrecta a la hora de caminar.

Aunque en la mayoría de los casos este problema se corrige con el tiempo, hay otros que son más difíciles de solucionar. Aun así, existen opciones para solucionar este problema, como los diferentes tipos de ejercicios que recomendamos desde la empresa Podólogo Joan Franch, con verdaderos profesionales que te ayudarán a caminar sin ningún tipo de incomodidad.